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Como cuando eramos niños...

Un niño corría a través del vagón metro, al detenerse bruscamente (como casi nunca pasa...) terminó con la cara en la puerta. Se levanto y continuó. 

La mama gritaba y lo agarraba cuando pasaba cerca de ella para detenerlo, lo cual fue inútil. 

Estos niños, parece que son de hule. Yo llego a caerme así a mi edad y no vuelvo a salir de una cama— le decía un señor de avanzada edad sentado frente a ella. —Pos' sí—, le respondió la madre y continuó en forma de queja —y parece que eso les hace envalentonarce pa' retarlo a uno—.

—También debe ser porque a esa edad nada nos preocupa— Justificó el señor de enfrente luego de unos momentos —lo peor que le puede pasar por desobedecer es un raspón o una nalgada...—. 

Cuantas veces deseamos regresar en el tiempo solo por tener la posibilidad de pensar las cosas mejor y no cometer los mismos errores; para aprovechar mejor el tiempo o simplemente, como decía el señor del metro, para vivir de nuevo esa época en la que nada nos preocupaba.

Estúpidamente creemos que somos los animales con mayor nivel de raciocinio, aunque somos incapaces de aprender de nuestros errores. Parece que se nos olvida que cuando fuimos niños pasamos por
inquietudes, sensaciones gratas e infortunios como en cualquier época de la vida, y a pesar de que los problemas
eran "cosa sencilla", no contabamos con la experiencia y los conocimientos para resolverlos. Quien no paso por
ese tipo de situaciones pues es que tuvo una infancia pobre, esa epoca es parte importante de
nuestro proceso de maduración.

Y ahora aquí seguimos con falta de experiencia y conocimiento para resolver los problemas que nos aquejan
por primera vez, como cuando eramos niños...

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